Paraguay y Australia firmaron un empate a cero en un encuentro que les aseguró a ambas selecciones el pase a la siguiente fase de la Copa del Mundo. El partido, disputado en San Francisco, se caracterizó por un ritmo bajo y pocas ocasiones claras de gol, lo que llevó a algunos a calificarlo como uno de los encuentros menos emocionantes del torneo hasta el momento. A pesar de la falta de acción, el resultado fue suficiente para que ambos equipos lograran sus objetivos de clasificación.
Desde el inicio, se percibió que el empate era un resultado conveniente para ambos conjuntos. Australia comenzó con un ligero dominio, con Volpato y Metcalfe intentando generar peligro en la defensa paraguaya. Irvine realizó un disparo desde el interior del área que el portero Gill detuvo sin mayores dificultades. Minutos después, O’Neill también probó suerte con un tiro desde fuera del área que se desvió.
El equipo dirigido por Popovic mantuvo el control del balón ante una Paraguay que parecía contenta con el empate, consciente de que este resultado les garantizaba la clasificación. La pausa para la hidratación redujo aún más el ritmo del partido, que ya era lento. Durante el resto de la primera mitad, las oportunidades de gol fueron escasas. Solo Bos, en el minuto 35, rompió la monotonía con un disparo lejano que Gill atajó.
Antes del descanso, Volpato tuvo la mejor oportunidad para los Socceroos con un tiro al palo largo que el portero paraguayo desvió con una buena estirada. Irvine, quien había sido el primero en amenazar la portería rival, cerró la cuenta de ocasiones del primer tiempo con un cabezazo forzado que se fue por encima del larguero. El marcador se mantuvo sin cambios al finalizar la primera mitad.
Tras el paso por los vestuarios, Paraguay mostró una actitud diferente. El técnico Alfaro realizó un cambio, sustituyendo a Maidana por Maurício en el descanso. El centrocampista del Palmeiras, en apenas cinco minutos sobre el césped, protagonizó el primer disparo a puerta de la selección sudamericana, que fue a parar a las manos del portero Beach. El partido se abrió ligeramente en la segunda mitad, con ambos equipos teniendo más espacios para correr, pero sin lograr transformar esas oportunidades en verdadero peligro.
A pesar de la mayor apertura del juego, las ocasiones claras siguieron siendo limitadas. Por parte de Paraguay, Maurício fue el jugador más incisivo. Para Australia, Bos tuvo las dos últimas oportunidades del partido en los minutos finales, en un tramo donde hubo más alternativas para ambos equipos. Sin embargo, ninguno de los contendientes logró alterar el marcador antes del pitido final del árbitro Turpin.
El empate a cero permitió a ambas selecciones asegurar su lugar en la siguiente ronda del Mundial, acumulando un total de cuatro puntos cada una. Australia avanzará como segunda clasificada de su grupo debido a la diferencia de goles. Por su parte, el equipo de Alfaro se aseguró un puesto en los dieciseisavos de final como una de las mejores terceras selecciones del torneo. Este resultado dejó satisfechos a los protagonistas, ya que ambos lograron su objetivo de avanzar en la competición.
El encuentro fue descrito como previsible, dado que el empate beneficiaba a ambos equipos para su clasificación. La posibilidad de un «biscotto» entre Paraguay y Australia se había anticipado, y el desarrollo del partido en San Francisco pareció confirmarlo. Las pocas ocasiones de gol y la actitud cautelosa de ambos equipos reflejaron su conocimiento de que un punto era suficiente para sus respectivas aspiraciones.
Durante el partido, hubo algunas alarmas por lesiones. En el lado australiano, Metcalfe recibió un fuerte golpe que le obligó a jugar una hora con una brecha. En Paraguay, Omar Alderete preocupó por un momento al tenderse en el suelo solicitando asistencia médica, aunque finalmente pudo completar el encuentro. El portero paraguayo Orlando Gill tuvo algunas intervenciones, pero no fue excesivamente exigido durante los 90 minutos del encuentro.
Mientras tanto, en otro partido del Grupo D, Turquía impidió el pleno de victorias de Estados Unidos. El encuentro entre Turquía y Estados Unidos, que no tenía objetivos de clasificación en juego para los otomanos, resultó ser más animado. Trusty anotó para el anfitrión tras un córner, pero Turquía logró remontar. Arda Güler celebró su primer gol en el Mundial 2026, y Kokcu completó la remontada en la primera media hora.
A pesar de la remontada, la defensa turca mostró debilidades. Tras el descanso, Berhalter conectó un potente remate que estableció el 2-2. Sin embargo, en la última jugada del partido, en el minuto 98, Ayhan marcó el gol de la victoria para Turquía, con una jugada previa de Arda Güler, dejando el marcador final en 3-2.
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Source: marca.com










