A partir del 1 de enero de 2027, la edad ordinaria de jubilación en España se fijará en 67 años. Este cambio es significativo y afectará a quienes buscan acceder a pensiones.
La reforma se produce en un contexto donde el gasto en pensiones alcanzó los 14.336 millones de euros en abril de 2026. La pensión media de jubilación es de 1.569,7 euros al mes.
En los últimos años, la edad media para acceder a la jubilación ha aumentado. En 2019 era de 64,4 años, mientras que en 2026 llegó a 65,2 años.
Los trabajadores que hayan cotizado al menos 38 años y 6 meses podrán jubilarse a los 65 años sin penalización. Sin embargo, aquellos que no alcancen este periodo deberán esperar hasta los 67 años.
La jubilación anticipada también presenta cambios. La jubilación voluntaria permite un adelanto máximo de 24 meses, mientras que la involuntaria permite hasta 48 meses. Estos cambios buscan incentivar carreras laborales más largas.
El sistema enfrenta desafíos debido al envejecimiento demográfico. Se espera que la proporción de mayores de 65 años aumente del 20% al 26% en una década.
A pesar del aumento del gasto en pensiones, expertos advierten que esto no garantiza un mejor funcionamiento del sistema para futuros jubilados. La sostenibilidad del sistema es una preocupación central debido a la baja tasa de natalidad y el aumento de la esperanza de vida.










