El Gobierno de Rumanía ha caído tras una moción de censura apoyada por 281 votos en el Parlamento. Este es el mayor respaldo parlamentario desde 1990. La crisis política se desató por el desmoronamiento de la coalición gubernamental.
El Partido Socialdemócrata (PSD) y formaciones ultranacionalistas respaldaron la moción. El déficit del país alcanzó el 7,9% en 2025, el más alto en la Unión Europea. Esto generó un clima tenso que culminó en la votación.
La moción fue presentada después de que el PSD abandonara el gabinete por medidas de ajuste fiscal. El presidente Nicusor Dan ahora debe iniciar contactos para designar a un nuevo primer ministro.
Durante la interinidad, el Gobierno no podrá emitir decretos de emergencia ni presentar proyectos de ley. Esto podría agravar aún más la situación económica del país.
La caída del Gobierno ha afectado a los mercados, depreciando el leu y aumentando los costes de financiación. Los analistas advierten sobre las posibles repercusiones económicas si la situación no se resuelve pronto.
Reacciones:
George Simeon, líder de la AUR, afirmó: ‘La voz del pueblo de Rumanía ha sido escuchada.’ y Sorin Grindeanu dijo: ‘Creo que aún hay esperanza y, tras esta moción, es deber de las partes responsables encontrar una solución.’.
Catalin Predoiu es mencionado como posible nuevo jefe del Gobierno. Las intensas negociaciones para formar un nuevo Gobierno ya han comenzado.










