Un brote de hantavirus en un crucero ha llevado a la muerte de tres personas y ha generado preocupación por la salud pública en el Atlántico. La Organización Mundial de la Salud ha confirmado al menos seis casos de hantavirus a bordo, lo que ha intensificado las alarmas.
El crucero, operado por Oceanwide Expeditions, zarpó desde Argentina el 20 de marzo. Ha realizado paradas en la Antártida y las islas Malvinas. Actualmente, 149 personas de 23 nacionalidades diferentes están a bordo, incluyendo 14 españoles.
A medida que avanzaba el brote, se han implementado estrictas medidas de precaución. Estas incluyen aislamiento y protocolos de higiene para evitar más contagios. Se está considerando desembarcar en Gran Canaria o Tenerife para realizar exámenes médicos.
Uno de los afectados es el médico del barco, quien podría haberse contagiado por contacto estrecho con uno de los fallecidos. La transmisión del hantavirus ocurre principalmente a través del contacto con orina o excrementos de roedores infectados.
Las autoridades no han proporcionado detalles sobre cómo se originó este brote. Sin embargo, expertos advierten que el hantavirus puede causar enfermedades graves como el síndrome pulmonar por hantavirus y fiebre hemorrágica.
Las condiciones a bordo son preocupantes, ya que muchos pasajeros muestran síntomas similares a los del virus. Se espera que las medidas sanitarias continúen mientras se investiga más sobre este incidente.
Mientras tanto, Oceanwide Expeditions sigue trabajando con las autoridades sanitarias para gestionar la crisis. Esta situación plantea preguntas sobre la seguridad en los cruceros y las medidas adecuadas para prevenir futuros brotes.










