La Copa Mundial de 2026, que se celebró en México, Estados Unidos y Canadá, ha sido destacada por ser la primera edición disputada en tres países. Este formato atrajo a millones de aficionados y estableció nuevos récords de asistencia en los estadios y de audiencia global. La final entre Argentina y España se ha convertido en un evento deportivo con precios de entradas sin precedentes.
Según la plataforma TickPick, especializada en la venta de entradas, el precio promedio para asistir a la final fue de US$ 11.117. Esta cifra superó los precios promedio de otros grandes eventos deportivos. Por ejemplo, el Super Bowl LVIII tuvo un precio promedio de US$ 9.411, y el Super Bowl LV registró US$ 7.313. Las finales de la NBA también se mantuvieron por debajo, con un promedio de US$ 6.546 para el tercer partido entre los Spurs de San Antonio y los Knicks de Nueva York, y US$ 6.308 para el cuarto partido de esa serie.
Demanda y precios en el mercado secundario
La demanda por entradas para la final del Mundial fue excepcionalmente alta, según TickPick, lo que refleja el gran interés por la definición del campeonato mundial. En el portal oficial de reventa de la FIFA, los precios también fueron significativos. El boleto más económico en la categoría 3 rondaba los US$ 8.000, mientras que las entradas de categoría 1 comenzaban en US$ 11.700. Los asientos con mejor ubicación superaban los US$ 17.000.
En el mercado de reventa, se observaron cifras aún más elevadas. Algunas entradas de categoría 1 fueron publicadas por hasta US$ 575.000, y otras en zonas preferentes alcanzaron los US$ 595.000. En un caso extremo, un asiento específico se ofertó por US$ 2,3 millones. Aunque no todas estas localidades encontraron comprador, estos precios reflejan el nivel de especulación y la extraordinaria demanda generada por la gran final.
El torneo ha demostrado que el fútbol sigue siendo un deporte con una gran capacidad para movilizar aficionados a nivel global. Los estadios llenos, las audiencias históricas y los precios de las entradas establecieron un nuevo estándar para los grandes eventos deportivos.
El lujo de asistir a la final
Asistir a la final del Mundial se ha convertido en un lujo, con entradas que, para quienes las compraron con antelación, oscilaban entre los 1.800 y los 7.200 euros. El costo de las entradas mejor ubicadas en el precio FIFA era de 20.000 euros. Este fenómeno se atribuye, en parte, al crecimiento constante del número de millonarios en el mundo, lo que asegura la demanda de este tipo de eventos.
El presupuesto del torneo organizado por la FIFA este año fue de 8.000 millones de euros. La final, que se jugó en el MetLife de Nueva Jersey, con una capacidad de 80.400 plazas, evidenció una brecha en la desigualdad social, ya que el acceso a estas entradas estaba al alcance de pocos. Se reportó que el jueves antes del partido, algunas entradas en zonas privilegiadas del estadio se pagaban hasta 40.000 dólares. Incluso a menos de 72 horas del evento, aún quedaban entradas por 8.000 dólares en ubicaciones altas y de visión lejana, mientras que la mayoría de los boletos disponibles oscilaban entre 12.000 y 24.000 dólares.
La FIFA ha destacado el éxito de asistencia a los estadios durante el torneo, aunque se ha observado que la mayoría de los espectadores eran personas adineradas, no los seguidores habituales del fútbol. El evento incluyó un espectáculo de medio tiempo con estrellas de la música, similar al Super Bowl, lo que generó interés más allá de los aficionados al fútbol.
Este Mundial ha marcado un antes y un después en la industria del entretenimiento, confirmando la capacidad del fútbol para generar una demanda sin precedentes.
Read Also
Source: cnnespanol.cnn.com










