El partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre Inglaterra y Noruega estuvo marcado por dos jugadas polémicas que generaron debate. Una de ellas involucró un gol de Jude Bellingham para Inglaterra, que según las protestas de la selección noruega, no debió ser validado debido a una interferencia de la cámara ‘spider cam’.
La acción que llevó al gol de Bellingham ocurrió en el minuto 3 de la prórroga, cuando el portero noruego Orjan Nyland realizó un despeje. El balón, en su trayectoria aérea, impactó contra los cables de la ‘spider cam’, una cámara suspendida sobre el terreno de juego en el Hard Rock Stadium de Miami. Este contacto, según el cuerpo técnico de Noruega, alteró la dirección del esférico, beneficiando a Inglaterra.
El director técnico de Noruega, Stale Solbakken, y el jugador Earling Haaland protestaron la jugada, argumentando que el balón había sido desviado por un elemento externo al campo. A pesar de las quejas, el árbitro Clement Turpin permitió que la jugada continuara, y Bellingham aprovechó la situación para anotar el gol que puso a Inglaterra 2-1 arriba, sellando su pase a las semifinales del Mundial 2026.
La tecnología y la polémica
La tecnología implementada en el Mundial 2026, como los sensores integrados en el balón Trionda, no detectó ningún impacto. Las redes sociales de la FIFA para medios de comunicación mostraron gráficos de los sensores del balón que no registraron un «pico» de golpeo mientras el esférico estaba en el aire. Esta ausencia de evidencia de contacto en los gráficos del VAR fue la razón por la que el gol no fue invalidado.
Sin embargo, la trayectoria del balón sí pareció cambiar de dirección, lo que llevó a especulaciones sobre una posible ráfaga de aire que pudo haber modificado su curso. Esta situación permitió que el balón cayera a los pies de un jugador inglés, quien inició la jugada que culminó en el gol de Bellingham.
Según la normativa, si el balón golpea un elemento externo como la ‘spider cam’, el juego debería haberse detenido y reiniciado con un bote neutral. El VAR, en este tipo de situaciones, no tiene la capacidad de intervenir, dejando la decisión final en manos del árbitro en el campo.
Otra decisión arbitral controvertida
La otra jugada polémica del encuentro ocurrió en el minuto 55, cuando Noruega anotó un gol que fue anulado. Tras un rechace del portero Pickford, Heggem remató a la red. Sin embargo, la acción fue revisada por una posible falta de Haaland sobre Anderson antes de que el balón se pusiera en juego desde el córner.
El árbitro Clement Turpin, después de revisar la acción en el monitor, decidió anular el gol de Noruega y ordenar la repetición del córner. Expertos arbitrales como Iturralde González explicaron que la falta de Haaland fue clara, al empujar a Anderson en la zona donde iría el balón. Esta decisión, aunque controvertida para algunos, fue considerada correcta por el colegiado del encuentro.
La anulación del gol de Noruega, que habría significado el 2-1 a su favor, y la validación del gol de Inglaterra tras el impacto con la ‘spider cam’, generaron un gran descontento en el equipo noruego. Ambas situaciones fueron objeto de intensas protestas por parte del seleccionador Stale Solbakken y sus jugadores durante el partido de cuartos de final.
El encuentro concluyó con la victoria de Inglaterra, que avanzó a las semifinales del Mundial 2026, dejando a Noruega eliminada tras un partido lleno de decisiones arbitrales que marcaron el desarrollo del juego.
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Source: marca.com










