El camino de la selección española tras el Mundial
La selección española, reciente campeona del mundo, se prepara para afrontar nuevos desafíos, incluyendo la Eurocopa 2028 y la defensa de su título mundial en 2030. El seleccionador Luis de la Fuente, junto a su equipo técnico, ha expresado la ambición de seguir compitiendo al más alto nivel. Tras la victoria en Nueva York, el entrenador fue consultado sobre los próximos objetivos del equipo, a lo que respondió que el enfoque inmediato es el próximo partido en septiembre.
Este próximo encuentro marcará el inicio de la Liga de Naciones. La campeona debutará el 26 de septiembre en Wembley, Londres, enfrentándose a Inglaterra. El grupo también incluye a la República Checa y Croacia. España disputará cuatro partidos en septiembre y dos en noviembre como parte de la fase de clasificación de este torneo, que ya ganó en 2023 y en cuya final de 2025 cayó por penaltis.
Continuidad y evolución en la plantilla
La plantilla de la selección española no se espera que sufra grandes revoluciones en los próximos dos años. En la portería, nombres como Unai Simón, David Raya y Joan García aseguran el futuro. Se anticipa que Unai Simón mantendrá su nivel, o que Joan García, del Barcelona, podría avanzar y eventualmente tomar el relevo.
En la defensa, la base del equipo se mantendrá, aunque podrían producirse algunos movimientos. En comparación con la pasada Eurocopa, se han visto cambios como la ausencia de Dani Carvajal por lesión y la pérdida de posición de Robin Le Normand ante el ascenso de jugadores como Pau Cubarsí y Marc Pubill. Jugadores como Pedro Porro, Pau Cubarsí y Marc Cucurella se perfilan para estar presentes en el torneo de Reino Unido e Irlanda en dos años. La situación de Aymeric Laporte, con un rendimiento destacado en el último torneo, pero con 32 años, se seguirá de cerca. Otros nombres como Pubill, Eric García, Alex Grimaldo, Dean Huijsen y Cristhian Mosquera podrían aparecer en futuras convocatorias, especialmente Mosquera, quien puede jugar tanto de lateral derecho como de central.
El centro del campo también muestra estabilidad para los próximos dos años. Los veteranos Rodri, Mikel Merino y Fabián Ruiz, todos con 30 años, continúan siendo pilares. Detrás de ellos, jóvenes talentos como Pedri, Gavi, Dani Olmo, Martín Zubimendi y Fermín López, quien fue una baja sensible para el seleccionador, garantizan la continuidad. Todos ellos están familiarizados con el sistema de juego, y aunque se espera la incorporación de nuevos jugadores, la base actual es sólida.
En la delantera, la situación es similar. Mikel Oyarzabal se mantiene como el delantero centro titular, y su edad no parece ser una preocupación. Jugadores como Nico Williams y Lamine Yamal representan el futuro. Otros nombres como Álex Baena, Víctor Muñoz y Yeremy Pino también son parte de la proyección. Se mencionan posibles incorporaciones como Jan Virgili y Alberto Moleiro, y no se descarta el regreso de jugadores como Pablo Fornals o Marco Asensio en picos de forma. La búsqueda de un delantero que complemente o reemplace a Oyarzabal podría incluir a Samu Aghehowa del Oporto.
El cuerpo técnico, liderado por Luis de la Fuente, permanecerá sin cambios. El seleccionador renovó su contrato en enero de 2025 hasta después de la Eurocopa 2028, y su gestión en la Copa del Mundo ha reforzado su posición.
Desafíos históricos para España
La victoria en el Mundial 2026 ha otorgado a España su segunda estrella y un lugar destacado en la historia del fútbol. Este triunfo abre la puerta a desafíos aún mayores. En el Mundial de 2030, que se celebrará en la Península Ibérica con España y Portugal, junto a Marruecos como anfitriones, la selección no solo defenderá su título, sino que tendrá la oportunidad de lograr una gesta reservada para muy pocos equipos en la historia de la Copa del Mundo.
El primer gran reto es conquistar dos mundiales consecutivos, una hazaña que solo han logrado Italia en 1934 y 1938, y Brasil en 1958 y 1962. La Italia de Giuseppe Meazza y Enrique Guaita fue la primera en lograrlo, seguida por la Brasil de Pelé, Garrincha y Vavá. Pelé, con solo 17 años en Suecia 1958, llevó a su selección a la cima, en una irrupción que, por su impacto, puede recordar a la de Lamine Yamal en la Eurocopa de 2024.

El segundo reto es romper la ‘maldición’ de los anfitriones. Desde que la Francia de Zinedine Zidane ganó la Copa del Mundo en casa en 1998, ningún país anfitrión ha vuelto a conquistar el torneo. Han pasado casi tres décadas desde la última vez que un estadio local celebró un título mundial. Antes de Francia, países como Uruguay en 1930, Italia en 1934, Inglaterra en 1966, Alemania Federal en 1974 y Argentina en 1978 lograron coronarse en casa. El Mundial de 2030 ofrece a España la oportunidad de unirse a este selecto grupo y escribir un nuevo capítulo en la historia del fútbol.

La dificultad de estos retos es considerable, ya que la historia demuestra que solo un puñado de equipos ha logrado tales hazañas. Sin embargo, la actual selección española, con su reciente victoria, se considera capaz de afrontarlos. El próximo partido de España en la Liga de Naciones será el 26 de septiembre en Wembley contra Inglaterra.
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Source: elmundo.es










