Jannik Sinner ha logrado su quinto título de Grand Slam al vencer a Alexander Zverev en la final de Wimbledon. El partido, que se extendió por tres horas y 46 minutos, culminó con un marcador de 6-7(7), 7-6(3), 6-3 y 6-4 a favor del italiano. Esta victoria marca la retención de su corona en el All England Club, convirtiéndose en el décimo tenista en la Era Open en conseguirlo.
El encuentro se caracterizó por la intensidad desde el inicio, con ambos jugadores mostrando un alto nivel. Zverev, quien se presentaba con una evolución notable en su juego, especialmente en su servicio y derecha, puso en aprietos a Sinner desde los primeros compases. La final se jugó bajo una temperatura de 28 grados y una humedad del 37 por ciento, con un ligero viento.
Durante el primer set, el servicio de Zverev fue particularmente potente, alcanzando velocidades de hasta 222 kilómetros por hora. A pesar de que Sinner tuvo una oportunidad de quiebre, el set se decidió en un desempate. Una derecha fallida del italiano le costó el primer parcial, que Zverev se llevó por 7-6(7).
El segundo set también se definió en un desempate. Aunque Zverev mantuvo un alto porcentaje de primeros servicios, llegando al 79 por ciento en un momento dado, Sinner logró imponerse en el tie-break por 7-6(3). Este punto marcó un cambio en la dinámica del partido, con el campeón vigente tomando una ventaja psicológica.
La evolución de Sinner y el nuevo Zverev
La final de Wimbledon de este domingo evidenció la evolución de Jannik Sinner, quien, a pesar de su dominio en el ranking ATP y sus victorias en Masters 1000, buscaba superar su asignatura pendiente en partidos de larga duración. Aunque la final duró tres horas y 46 minutos, Sinner aún no ha ganado un encuentro de más de cuatro horas, una estadística que, según él, superará pronto.
El italiano destacó la dificultad de responder al saque de Zverev, quien, según sus palabras, sacó con mucha velocidad. Sinner expresó su satisfacción por la victoria y por el nivel de tenis ofrecido por ambos contendientes. Incluso sugirió que Zverev está muy cerca de ser el número uno del mundo.

Por su parte, Alexander Zverev mostró una versión mejorada de sí mismo. Tras su éxito en el último Roland Garros, esta final de Wimbledon confirmó su capacidad para desafiar a los mejores. El alemán, que antes tendía al derrotismo, ahora se mostró valiente y competitivo, con golpes de derecha profundos que antes no ejecutaba. Su actuación al saque fue destacada, con un 76% de primeros servicios y una media de 215 km/h.
A partir de este lunes, Zverev ascenderá al puesto número dos del ranking, superando a Carlos Alcaraz. A pesar de la distancia con Sinner, quien aún mantiene una ventaja de casi 5.000 puntos, Zverev se marcha de Wimbledon con la convicción de poder ser parte de un nuevo «Big Three» en el tenis.
Momentos clave y el desenlace
Un momento crucial en el tercer set ocurrió cuando Zverev resbaló en la pista. Sinner, en un gesto de deportividad, se acercó para interesarse por su estado. Poco después, en el octavo juego, Sinner logró la primera rotura de servicio de la final, lo que marcó un punto de inflexión.

En el cuarto set, Sinner consiguió un segundo quiebre en el séptimo juego, consolidando su dominio. La victoria del italiano no solo le permitió retener su título de Wimbledon, sino también alcanzar los 100 partidos ganados en los Grand Slams, siendo el octavo jugador en activo en lograr esta cifra. La final concluyó con la victoria de Jannik Sinner por 6-7(7), 7-6(3), 6-3 y 6-4.
Carlos Alcaraz, quien se recupera de una lesión en la muñeca, podría coincidir nuevamente con Sinner en el próximo US Open.
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Source: elmundo.es










