Pogacar en la cima del ciclismo
Tadej Pogacar ha logrado su quinto Tour de Francia, un hito que lo sitúa entre las figuras más grandes del ciclismo. Se une a un selecto grupo que incluye a Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain, siendo el más joven en alcanzar esta marca. Su victoria se caracterizó por un dominio que, según algunos, hizo que este quinto triunfo pareciera el más sencillo de todos.
El esloveno demostró una superioridad notable, sacando una ventaja de 6:26 sobre Evenepoel. Esta diferencia es mayor que los 6:17 que obtuvo sobre Vingegaard en la edición de 2024. A pesar de un equipo que se percibía mermado, Pogacar sentenció la carrera en la primera gran etapa de montaña, la pirenaica con meta en Gavarnie-Gèdre, tras su ataque en el Tourmalet.
Una de las particularidades de esta edición fue la faceta de Pogacar como gregario. Se permitió trabajar para que su compañero Isaac del Toro lo acompañara en el podio. Este gesto, poco común en campeones de su calibre, fue evidente tanto en Montjuïc, donde le dejó ganar una etapa, como en la segunda subida al Alpe d’Huez, facilitando el camino para Del Toro.
Dominio y madurez en la carrera
Este Tour ha sido descrito como la temporada en la que Pogacar ha exhibido un mayor dominio sobre sus competidores. Luis Ángel Maté, quien trabaja en el Team Radio de la organización del Tour, destaca la madurez y plenitud física y mental del ciclista. Maté sugiere que la progresión anual de Tadej, sin una carga brutal de entrenamiento desde categorías inferiores, es clave para su éxito continuo.
Mikel Zabala, de la Universidad de Granada, añade que Pogacar sigue mejorando gracias a una mayor experiencia, el temor que infunde en sus rivales y un equipo que, a pesar de las mermas, sigue siendo fuerte. A sus casi 28 años, Pogacar ha pulido cualquier defecto, combinando ciencia, nutrición y tecnología en sus entrenamientos, que realiza en lugares como Benidorm, Sierra Nevada y la Riviera Francesa.
Su superioridad se manifestó en la media y alta montaña, acumulando 16 victorias en puertos del Tour, superando a cualquier otro ciclista. Solo Evenepoel, considerado uno de los mejores en contrarreloj, pudo igualarlo en esa disciplina. A pesar de su rendimiento, el propio Pogacar no está seguro de ser más fuerte que antes, atribuyendo su éxito a una forma diferente de afrontar las cosas y a la experiencia acumulada.
Récords y el futuro de Pogacar
En este Tour, Pogacar pulverizó el récord de Pantani en el Alpe d’Huez y se convirtió en el segundo ciclista en cruzar el Tourmalet y el Alpe d’Huez en primera posición en la misma edición, un logro que solo Coppi había conseguido antes. Acumula 26 victorias de etapa, con cinco en esta edición, y ha vestido el maillot amarillo durante 70 días en su carrera, con 90 lideratos en Grandes Vueltas.
Solo Merckx e Hinault, otros pentacampeones del Tour, han vestido el maillot amarillo más días que él. La pregunta sobre hasta dónde puede llegar Pogacar es recurrente. Tras su victoria, Pogacar señaló a Isaac del Toro como su posible sucesor, mencionando que no correrá mucho más tiempo y que Del Toro tiene un talento increíble.
Según Zabala, en el mundo del ciclismo se especula con que Pogacar podría intentar alcanzar los siete Tours de Armstrong, o al menos seis para desmarcarse del club de los cinco. Maté señala que aún le quedan retos como la Roubaix, la Vuelta y los Juegos, y que su motivación es mantenerse en la historia. Sin embargo, también advierte que mantener ese nivel es muy difícil y no le augura una carrera extremadamente larga.

La victoria de Pogacar en el Alpe d’Huez el sábado ilustra este hito en su carrera.
Source: elmundo.es










