Tadej Pogacar ha logrado una victoria destacada en Alpe d’Huez, estableciendo un nuevo récord de ascensión. El ciclista esloveno superó la marca anterior de Marco Pantani, que databa de 1995, por un minuto y 27 segundos. La ascensión de Pogacar se completó en 35:24, manteniendo una velocidad superior a los 23 kilómetros por hora.
La etapa, que se desarrolló en un viernes soleado, fue descrita como una exhibición histórica. Pogacar no solo ganó en la «montaña mágica», sino que también dejó una actuación memorable. Este logro se suma a su ya consolidada victoria en el Tour de Francia, que ya estaba bien encaminada.
Una ascensión sin precedentes
La jornada comenzó con 42 corredores en la fuga, incluyendo nombres como Richard Carapaz, Sepp Kuss, Lenny Martínez, Arensman, Javi Romo, Einer Rubio, Pablo Castrillo y Healy. Estos ciclistas buscaban su oportunidad en una etapa sin escondites, mientras que Paret-Peintre y Carapaz luchaban por los puntos de montaña. Mads Pedersen, por su parte, continuaba sumando puntos para la clasificación de la regularidad.
El equipo de Pogacar, UAE, había llegado a la etapa con algunas dificultades debido a una enfermedad que afectó a varios de sus miembros, incluyendo a McNulty, Wellens y Vermeersch. A pesar de estas circunstancias, Pogacar convirtió las dudas en motivación. Al pie de Alpe d’Huez, los fugados mantenían una ventaja de 3:25, una diferencia considerable.
La carretera de Alpe d’Huez se transformó en un túnel humano, con aficionados creando un pasillo estrecho entre banderas y gritos. A once kilómetros de la meta, Pogacar lanzó un ataque decisivo, dejando atrás al grupo de favoritos. Su ascenso se convirtió en una contrarreloj personal contra la fuga y contra el récord de Pantani. Adam Yates, quien había sufrido en los días previos, ofreció una breve ayuda a Pogacar, tirando de él por unos metros antes de que el esloveno continuara en solitario.

La persecución y el nuevo récord
A nueve kilómetros de la meta, Pogacar tenía una desventaja de 2:27. Esta se redujo a 1:11 a 6,5 kilómetros y a 52 segundos a 5,5 kilómetros. Delante, Carapaz se negaba a ceder, atacando a Kuss y Lenny Martínez en un intento heroico por mantener la ventaja. A 2,8 kilómetros, Carapaz lanzó otro ataque, abriendo una brecha de ocho segundos.
Sin embargo, Pogacar era imparable. Alcanzó primero a Lenny Martínez y luego a Carapaz. Después de probarlos con una aceleración, esperó el último kilómetro para lanzar un nuevo ataque bajo la pancarta roja. Carapaz resistió por unos segundos, pero finalmente el esloveno abrió la brecha definitiva.
La victoria en Alpe d’Huez marca la quinta victoria de Pogacar en este Tour, logrando un doblete en esta icónica montaña. Por detrás, Remco Evenepoel llegó a 2:29 de Pogacar, superando a escaladores como Del Toro, Paul Seixas y Skeljmose. Juan Ayuso, por su parte, cedió una cantidad significativa de tiempo y cayó al séptimo puesto en la clasificación general. La cima de Alpe d’Huez, que ha albergado más metas en la historia del Tour, fue testigo de esta proeza.

Impacto en la clasificación general
La exhibición de Pogacar en Alpe d’Huez no solo consolidó su posición en el Tour, sino que también demostró su capacidad para superar las adversidades, como la enfermedad que afectó a su equipo. Su rendimiento en la montaña, donde aceleró en busca de lo que para muchos parecía imposible, subraya su superioridad en la competición. La etapa fue un reflejo de su poderío, con Pogacar cazando a los fugados como si se tratara de un videojuego, superando incluso a escaladores de renombre como Sepp Kuss, Lenny Martínez y Richard Carapaz.
La capacidad de Pogacar para remontar una ventaja de 3:30 que tenían los tres escaladores principales al pie de Alpe d’Huez fue un testimonio de su fuerza. Los últimos en ceder fueron Martínez y Carapaz, a menos de dos kilómetros de la meta, convirtiéndose en espectadores de lujo de la exhibición. Este evento no solo fue una victoria, sino una reescritura de los tiempos en una de las ascensiones más emblemáticas del ciclismo.
Source: elmundo.es










