El regreso de José Mourinho al Real Madrid
José Mourinho ha regresado al Real Madrid para dirigir al equipo después de dos años complejos. Su misión es reestablecer la autoridad en el banquillo y reconducir la dirección del club. Este retorno se produce catorce temporadas después de su primera etapa en el equipo blanco, con una versión del técnico que se percibe como diferente.
El entrenador portugués ya ha comenzado a implementar su filosofía de trabajo en Valdebebas. Aquellos que lo conocen de tiempo atrás indican que, en lo referente al trabajo en el campo, su exigencia y atención al detalle no han disminuido. Su objetivo es instaurar una disciplina de trabajo que, según se cree, pudo haberse perdido en los últimos años, buscando blindar al grupo.
A su llegada, Mourinho comentó a los canales oficiales del club su visión: «Crear una cultura de trabajo, de responsabilidad, de ambición y de algo que yo conozco bien, que es la responsabilidad y el honor de trabajar para el Real Madrid. A mí me gusta mucho este concepto. No es trabajar en el Real Madrid, es trabajar para el Real Madrid. Y es con este espíritu de misión por lo que estoy aquí».
La exigencia en los entrenamientos y la evolución personal
Los jugadores que ya se encuentran en Valdebebas han experimentado la intensidad de los entrenamientos de Mourinho. En la primera semana, se realizaron tres sesiones dobles en cinco días. Las sesiones comienzan a las diez de la mañana, aunque los jugadores empiezan a llegar a las instalaciones dos horas antes. La temporada pasada, algunos jugadores fueron sorprendidos llegando al límite de tiempo.
Mourinho alterna el trabajo físico con el táctico, priorizando siempre los ejercicios con balón. Sus entrenamientos son intensos, aunque no excesivamente largos. Además del trabajo en el campo, el entrenador ya ha estado involucrado en discusiones sobre cambios estructurales en el club junto a la directiva, incluso antes de su llegada a Valdebebas.
En el ámbito personal, Mourinho ha reflexionado sobre su evolución. En una entrevista concedida hace aproximadamente un año, mencionó: «Antes pensaba más en mí, era más egocéntrico, y he cambiado de tal manera que siento que soy más altruista. Siento que estoy en el fútbol para ayudar a los demás más que para ayudarme a mí mismo. Estoy aquí para ayudar a mis jugadores más que para pensar en lo que va a pasar en mi vida. Pienso más en el club, pienso más en la alegría de los aficionados, más que en mí mismo».
Durante su primera etapa en el Real Madrid, Mourinho no evitó confrontaciones con árbitros, el Barcelona o periodistas. Sin embargo, quienes han compartido conversaciones con él desde su reciente fichaje perciben un cambio, notando que no se muestra tan combativo con el exterior como en sus tres años anteriores en el club. La sensación es que busca un nuevo comienzo, con el objetivo de fomentar la unidad y el trabajo conjunto.
Pretemporada y configuración de la plantilla
El regreso de Mourinho al Real Madrid ha coincidido con la celebración del Mundial, lo que ha generado que su llegada no haya tenido la atención mediática desproporcionada que se esperaría en otras circunstancias. El entrenador ha trabajado en Valdebebas en un ambiente de silencio, sin una presentación oficial hasta el momento.
Se esperaba que la presentación se realizara la semana pasada, pero los planes se modificaron, según se informa, a petición del propio técnico. Mourinho estrenará un documental con su nombre el 11 de agosto en Netflix. Es posible que no se dirija a los medios hasta el 21 de agosto, la víspera de su debut en liga contra el Espanyol en Cornellà-El Prat.

Debido al Mundial, Mourinho ha comenzado a trabajar con una parte reducida de la plantilla. El 13 de julio, solo ocho jugadores del primer equipo iniciaron la actividad: Lunin, Trent, Huijsen, Asencio, Carreras, Camavinga, Mastantuono y Gonzalo. Esta semana se han sumado Arda Güler y Valverde, además de Thiago Pitarch, quien ganó el Europeo sub-19 con España. Jugadores como Militao, Rodrygo y Mendy continúan lesionados.
La falta de efectivos ha llevado a que el Real Madrid realice toda la pretemporada en Valdebebas, sin las habituales giras de verano. Se han confirmado tres amistosos: contra la Fiorentina en Austria el 1 de agosto, frente al Ferencváros el 8 de agosto en Budapest, y el Trofeo Teresa Herrera contra el Deportivo el 12 de agosto en Riazor.
La configuración de la plantilla es una preocupación actual para el club. Tras las incorporaciones de Konaté, Dumfries, Bernardo Silva y Cucurella (estos dos últimos, peticiones de Mourinho), y el regreso de Endrick, hay un exceso de jugadores. Hasta ahora, han salido Carvajal y Alaba tras finalizar contrato, Ceballos por rescisión, y Fran García traspasado al Betis. Varios jugadores como Asencio, Mendy, Camavinga, Mastantuono, Gonzalo y Endrick podrían salir, ya sea traspasados o cedidos.

Mourinho estaría abierto a la llegada de un central y un centrocampista adicionales, pero esto dependerá de las salidas y de las oportunidades adecuadas en el mercado. El nombre de Rodri ha resurgido tras su actuación en el Mundial, mientras que la posibilidad de fichar a Enzo Fernández ha sido descartada oficialmente. La situación de Vinícius, quien se encuentra en su último año de contrato sin acuerdo de renovación, sigue abierta. El club también negó contactos con Olise, por quien el Bayern no escucha ofertas, y una oferta de 150 millones de euros por Julián Álvarez fue considerada una mera ‘performance’.
El verano promete ser largo en Valdebebas mientras se define la plantilla.
Source: marca.com










