La capital española se volcó con la selección nacional para celebrar su reciente victoria, con aproximadamente dos millones de personas, según las autoridades, congregándose en las calles de Madrid. Los festejos tuvieron lugar este lunes, marcando la celebración del triunfo de España sobre Argentina.
Los jugadores recorrieron el centro de la ciudad en un autobús descubierto, en un trayecto que culminó en la plaza de Cibeles. Este evento replicó el itinerario seguido hace dos años durante la celebración de la Eurocopa de 2024, pasando por puntos como Princesa, Alberto Aguilera y la Plaza de Colón, todos ellos abarrotados de aficionados.
Celebración en Cibeles
En la plaza de Cibeles se instaló un escenario gigante, donde actuaron diversos artistas como Aitana y Viva Suecia. Alrededor de las 22:00 horas, los futbolistas, considerados los protagonistas de la noche, tomaron el escenario. Los deportistas fueron desfilando uno a uno, siguiendo el orden ascendente de sus números de dorsal, cada uno con una canción personalizada.
Los futbolistas ofrecieron pequeños bailes a los presentes en Cibeles. Algunos, como el defensa Marc Pubill, incluso tomaron el micrófono para cantar fragmentos de canciones de reguetón. Entre los momentos destacados, Marcos Llorente, con el número 5, apareció con gafas de cristales amarillos mientras sonaba Julio Iglesias de fondo. Por su parte, Gavi, con el 9, eligió la canción NUEVAYoL de Bad Bunny, lo que animó a los asistentes a saltar y cantar.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue la aparición de Álex Baena, quien celebraba su cumpleaños. Salió con una bandera del Atleti sobre los hombros y la Copa del Mundo. Después de que el presentador anunciara su cumpleaños, todos los presentes le cantaron el «Cumpleaños feliz».
La entrada de Ferran Torres fue otro de los puntos álgidos, eligiendo la canción «El tiburón» de Proyecto Uno. Le siguió el capitán, Rodri Hernández, quien tomó el micrófono y exclamó: «España, somos campeones del mundo», continuando con «viva la madre que nos parió, viva el rey y viva España».

Mensaje de unidad y agradecimiento
El último en subir al escenario fue el seleccionador Luis de la Fuente, quien lo hizo al ritmo de Julio Iglesias. Al igual que en la celebración de la Eurocopa de 2024, se animó a cantar unos compases de la canción «Quijote», provocando sonrisas entre sus jugadores. Posteriormente, se dirigió a la multitud para agradecer el apoyo recibido durante todo el torneo.
Luis de la Fuente concluyó su intervención con un mensaje de agradecimiento y unidad: «Gracias por vivir tan de cerca nuestro éxito, que también es el vuestro. Tenemos la suerte de contar con 26 personas fantásticas, que ahora encima son los mejores del mundo… Juntos somos más fuertes, viva España».
La noche continuó con cánticos y risas, y diversas actuaciones. Lola Índigo y Ana Mena se unieron a los 26 futbolistas para bailar. Otro momento cumbre fue protagonizado por Marc Cucurella, quien cantó su conocida canción que menciona a Haaland, haciendo que la plaza entera se animara.
La entrada de De la Fuente y cómo los jugadores lo mantuvieron en alto fue un punto culminante, reflejando su gestión basada en la humildad, el trabajo y la confianza en sus futbolistas. Gestos como el de Rodri defendiendo a Ferran Torres por las críticas que había recibido, o la decisión de subir al escenario a todo el cuerpo técnico, fisioterapeutas y utilleros, demostraron que el mensaje de ser una familia era genuino y que se protegían mutuamente tanto dentro como fuera del campo.
El éxito de esta selección se atribuye a su capacidad para reconectar a la gente con el equipo, logrando que todo el país se sintiera parte de un logro significativo gracias a la unión de veintiséis individuos que, además, resultaron ser futbolistas destacados. La celebración de los campeones, que comenzó a las 20:00 horas, concluyó con la actuación de Aitana, quien cantó «Superestrella», coreada y bailada tanto por los asistentes como por los propios futbolistas.

Esta noche irrepetible, donde la música y el fútbol se fusionaron, demostró que la selección posee un espíritu humano inquebrantable, y muchos asistentes expresaron la esperanza de que, si mantienen este espíritu, se repetirán celebraciones en 2028.
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Source: bbc.com










