Conflicto por la privatización de la Copa del Mundo
La propuesta de la FIFA de permitir la venta de participaciones en la Copa del Mundo ha generado una fuerte controversia, llevando a la dimisión de Carlos Cordeiro, asesor principal del presidente Gianni Infantino. Cordeiro expresó su desacuerdo con la iniciativa, calificándola de perjudicial para el fútbol. En un comunicado, afirmó que no podía permanecer de brazos cruzados mientras la FIFA consideraba vender una participación en el Mundial, asegurando no haber tenido ninguna relación con la propuesta y oponiéndose a ella de manera inequívoca.
Según Cordeiro, esta propuesta representa un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, para el fútbol en general y para el futuro a largo plazo del deporte. La UEFA, por su parte, anunció que sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA mientras el plan privatizador de Infantino siga adelante. Otras confederaciones, como la de Centroamérica y del Caribe (CONCACAF) y la Confederación Asiática (AFC), también se han opuesto a la medida.
La dimisión de Cordeiro ha provocado un «terremoto» en la FIFA, que ha recibido críticas desde que hizo pública su intención de crear FIFA Forward Enterprise (FFE). Esta nueva filial busca gestionar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, incluyendo el Mundial, con la intención de vender un 20% de participación a inversores privados.
Impacto en el calendario de competiciones
La postura firme de la UEFA, respaldada por la AFC y la CONCACAF, amenaza varias competiciones de la FIFA programadas para este año y el próximo. Entre las citas que podrían verse alteradas se encuentran los mundiales femeninos sub-20 y sub-17, así como el sub-17 masculino y la clasificación para el Mundial femenino absoluto de Brasil 2027.
La competición más inmediata en el calendario que podría sufrir cambios es el Mundial sub-20 femenino, que se celebrará en Polonia del 5 al 27 de septiembre. En este torneo, Corea del Norte debería defender el título obtenido en 2024 frente a selecciones europeas como España, Inglaterra, Francia, Italia y Portugal, además de la anfitriona Polonia. También tienen plaza equipos de la CONCACAF como Canadá, Estados Unidos y México, y equipos asiáticos como China, Japón, Corea del Sur y la propia Corea del Norte.
Entre octubre y diciembre de este año, 32 selecciones europeas competirán en un ‘play-off’ para conseguir siete plazas directas y una para la eliminatoria intercontinental con destino al Mundial femenino de Brasil 2027. Europa cuenta con 11 plazas directas para esta competición, que se disputará en ocho ciudades de Brasil del 24 de junio al 25 de julio de 2027.
Ya hay 14 selecciones clasificadas de las 32 participantes para el Mundial de Brasil 2027, cuyo sorteo final se realizará a finales de este año. España, defensora del título ganado en 2023 frente a Inglaterra en Sídney, ya tiene su plaza asegurada junto a Alemania, Dinamarca y Francia. Otros equipos que han garantizado su participación son Australia, China, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur, Filipinas, Colombia, Argentina y Nueva Zelanda.
Para Brasil 2027, la CONCACAF dispone de cuatro plazas directas y dos para el torneo clasificatorio, mientras que la Confederación Asiática cuenta con seis plazas directas y también dos para el torneo de clasificación. Antes de que finalice 2026, Catar tiene previsto organizar el Mundial masculino sub-17, del 19 de noviembre al 13 de diciembre, con la participación de 48 equipos.
Entre los equipos participantes en el Mundial masculino sub-17 se encuentran once selecciones europeas: España, Grecia, Dinamarca, Francia, Italia, Croacia, Bélgica, Irlanda, Montenegro, Rumanía y Serbia. También participarán nueve selecciones asiáticas: Catar, Arabia Saudí, Australia, Japón, Corea del Sur, China, Tayikistán, Uzbekistán y Vietnam. Además, ocho equipos de la CONCACAF estarán presentes: Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, Haití, Honduras, Jamaica, México y Panamá.

Críticas a la propuesta de la FIFA
Cordeiro ha manifestado públicamente su rechazo a la iniciativa de la FIFA, que solo se concretaría si fuera aprobada por la mayoría de las 211 asociaciones miembro. Argumentó que la FIFA ya posee «recursos financieros extraordinarios» y que, si las federaciones miembro consideraran necesaria una inversión adicional para el desarrollo del deporte, la FIFA ya tendría la capacidad financiera para proporcionar ese apoyo con sus recursos actuales.
El exasesor criticó la idea de vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares, afirmando que «no tiene mucho sentido» y que «supone hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente».
El debate actual se centra en si la FIFA debería aceptar la entrada de capital externo para generar mayor valor. Cordeiro mostró su total desacuerdo con el enfoque que Infantino busca impulsar, lo que finalmente lo llevó a renunciar a su cargo. Sostuvo que las personas que han construido el éxito actual ya han demostrado que la FIFA cuenta con la experiencia necesaria para seguir haciendo crecer tanto el deporte como su futuro comercial.
Cordeiro también criticó que se pida a las federaciones que tomen una decisión «de enormes consecuencias» en tan solo 50 días, o que se arriesguen a quedarse atrás. Considera que esta no es una forma responsable de determinar el futuro del fútbol mundial. En su opinión, esta propuesta se ha convertido en una cuestión decisiva para el futuro de la FIFA, lo que le llevó a presentar su dimisión con efecto inmediato.
Finalmente, Cordeiro concluyó que la responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Afirmó que, cuando esos principios entran en conflicto, el fútbol debe ser lo primero.

Source: larazon.es










