Un clásico con historia en el Mercedes-Benz Stadium
Argentina e Inglaterra se enfrentarán en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta en la segunda semifinal del Mundial 2026. Este encuentro es considerado un clásico en la historia de la Copa del Mundo y otorgará un pase a la final que se disputará en el MetLife Stadium. Será la sexta vez que ambas selecciones se midan en un Mundial, reviviendo una rivalidad con implicaciones deportivas, políticas y sociales.
La memoria de la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» de Diego Maradona en México 1986 es parte de esta historia, al igual que las victorias inglesas en 1966, año en que consiguieron su único título mundialista, y el precedente de 2002. Argentina llega a esta semifinal como la actual campeona del mundo, tras haber ganado el título en Catar.
La selección Albiceleste, ya instalada en Atlanta, ha alcanzado sus segundas semifinales consecutivas. En su camino, lideró un grupo que incluía a Argelia, Austria y Jordania. Posteriormente, eliminó a Cabo Verde, Egipto y Suiza. El equipo dirigido por Lionel Scaloni superó dos prórrogas, una contra Cabo Verde en dieciseisavos y otra en cuartos de final frente a Suiza, donde un gol de Julián Álvarez en el minuto 110 y otro de Lautaro Martínez en el 120+1 sellaron la victoria por 3-1.
Lionel Messi ha sido una figura clave en este Mundial, contribuyendo con un centro desde un saque de esquina que Alexis Mac Allister convirtió en gol. Por su parte, Inglaterra, bajo la dirección de Thomas Tuchel, eliminó a Noruega en cuartos de final, también tras una prórroga. Las individualidades de Harry Kane y Jude Bellingham han sido fundamentales para el avance del equipo inglés.
Dispositivo de seguridad reforzado en Atlanta
La ciudad de Atlanta se prepara para un partido de «máximo riesgo», según fuentes del organismo organizador. Se espera la asistencia de 80.000 aficionados, con 50.000 argentinos y 30.000 ingleses. Se estima que alrededor de 20.000 personas llegarán sin entrada, y el FanFest del centro de la ciudad no podrá albergar a todos.
Para garantizar la seguridad, se desplegarán casi 2.500 policías, incluyendo efectivos locales, estatales y seguridad privada. La seguridad se ha reforzado en todo el centro de la ciudad y en los hoteles donde se hospedan ambas selecciones. Una reunión entre la FIFA, el FBI, representantes policiales de Georgia y Florida, así como de las policías inglesa y argentina, coordinó el dispositivo de seguridad.
Este operativo preventivo comenzó antes del inicio del torneo. El programa argentino de cooperación internacional, conocido como ‘Alerta Halcón’, informó a las autoridades estadounidenses sobre 35.000 aficionados con antecedentes violentos, conocidos como barras bravas, a quienes se les prohíbe la entrada a estadios argentinos y no tienen permiso para viajar a Estados Unidos para el Mundial.
De manera similar, el Reino Unido proporcionó una base de datos de aproximadamente 2.500 personas incluidas en las ‘Football Banning Orders’, quienes tienen prohibición judicial de asistir a partidos de fútbol. Existe un intercambio continuo de información entre la UK Football Policing Unit y las fuerzas de seguridad de Estados Unidos para evitar que estos aficionados, que debían entregar sus pasaportes antes del Mundial y no lo hicieron, ingresen al país.

Medidas de segregación y vigilancia
Para minimizar posibles conflictos, se implementará una segregación en los accesos al Atlanta Stadium. La afición argentina ingresará por la puerta número 4, mientras que la inglesa lo hará por la puerta 3. Estas puertas están en extremos opuestos del estadio, creando corredores diferenciados desde las zonas de reunión hasta los accesos, con el fin de evitar puntos de encuentro comunes.
Aunque inicialmente se consideró una segregación en bares y restaurantes de la ciudad, esta medida no se llevará a cabo. Sin embargo, se ha diseñado un mapa de vigilancia para los principales distritos de ocio y zonas de reunión. Esto busca controlar posibles tensiones que puedan surgir antes y después del partido, especialmente considerando el consumo de alcohol, permitido incluso dentro del estadio, y el resultado del encuentro.
Las autoridades de la FIFA y de Norteamérica buscan transmitir un mensaje de tranquilidad y cautela. Esperan que el trabajo preventivo sea efectivo y no tienen intención de alarmar a los asistentes, pero consideran que estas precauciones son necesarias dada la sensibilidad histórica de los partidos entre Argentina e Inglaterra. El árbitro del encuentro será Ismael Elfath, de Marruecos, y el partido se disputará a las 21:00 horas en Atlanta.
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Source: abc.es










