En el Gran Premio de Hungría, Fernando Alonso logró avanzar al Q2 por primera vez en la temporada 2026, lo que representa un avance significativo para Aston Martin. Este resultado llega después de un periodo desafiante para el equipo, que había experimentado una disminución en su rendimiento hasta este evento. La mejora en el monoplaza AMR26B ha generado confianza dentro del equipo, especialmente en la correlación de los nuevos componentes introducidos en Hungaroring.
Alonso, quien solo disponía de un juego de neumáticos blandos tras utilizar dos en el Q1, finalizó 1.9 segundos por debajo de Lewis Hamilton en el Q2 y 1.8 segundos detrás de Lando Norris al término del Q1. A pesar de terminar último en el Q2, el piloto español se ubicó a una décima del Haas de Ocon y a siete décimas del Audi de Bortoletto. Este rendimiento sugiere que el equipo ha logrado un salto de casi dos segundos en comparación con su desempeño anterior, donde la diferencia para superar el Q1 era de 1.5 segundos en promedio hasta Spa.
Avances en el monoplaza y perspectivas futuras
El equipo Aston Martin ha valorado el paquete de mejoras implementado en Hungaroring, destacando una correlación exitosa que podría ser clave para futuras evoluciones, incluyendo la unidad de potencia de Honda. El AMR26B podría transformarse considerablemente para noviembre. Según Adrian Newey, el paquete introducido en Hungría es solo una “pequeña parte” de lo que tienen planeado para los próximos fines de semana, con más mejoras esperadas para Monza y Bakú.
Alonso comentó sobre el impacto de las mejoras, señalando que el coche ahora “gana carga y agarre en las curvas” y es “un poco más consistente al conducir”. Esto hace que el monoplaza sea “un poco más permisivo” y “más fácil de manejar” en comparación con la versión anterior. La respuesta de Honda en Zandvoort también se considera un factor importante para que Aston Martin pueda competir regularmente en el grupo medio después del verano.

Newey explicó que la situación complicada al inicio de la temporada llevó a una relación de trabajo más estrecha con Honda, lo que ha sido fundamental para mejorar el AMR26. El equipo tuvo poco tiempo para investigar antes de los test de Barcelona, lo que ha llevado a un enfoque cauteloso en la implementación de las mejoras.
Desafíos para Carlos Sainz y la pole de Lando Norris
Mientras tanto, para Carlos Sainz, la sesión de clasificación en Hungría fue complicada debido a un monoplaza FW48 que describió como “bronco, impredecible e inconstante”. Sainz manifestó su desmoralización y falta de confianza, esperando una evolución significativa de su coche en Bakú. El piloto madrileño destacó problemas de balance y de configuración mecánica que le impidieron disfrutar de la clasificación.
En la lucha por la pole, Lando Norris sorprendió al arrebatarle la primera posición a Ferrari por solo doce milésimas. McLaren había introducido un ambicioso paquete de mejoras en su monoplaza, lo que contribuyó a su rendimiento. A pesar de que Ferrari parecía dominar el Q3 inicialmente, Max Verstappen tuvo un incidente que afectó las últimas vueltas de otros pilotos, incluyendo a Antonelli, Russell y Piastri. Verstappen criticó el rendimiento de su monoplaza, describiéndolo como “totalmente roto aerodinámicamente”.
Norris aprovechó la situación para asegurar la pole, dejando a Hamilton sin la primera posición por un margen mínimo. Posteriormente, un piloto de Ferrari fue sancionado con tres puestos en la parrilla por obstaculizar a Piastri. El Gran Premio de Hungría se perfila como una de las carreras más abiertas de la temporada.
Source: elconfidencial.com










