El primer ministro de Canadá, Mark Carney, asistió a la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván, Armenia, convirtiéndose en el primer país no europeo en participar. Esta cumbre tiene como objetivo fortalecer la seguridad y estabilidad en Europa.
La reunión se desarrolla bajo el lema «Construyendo el futuro: unidad y estabilidad en Europa». Los líderes europeos y Carney mostraron un frente unido ante las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La invitación a Carney llega tras el regreso de Trump a la Casa Blanca y sus recientes comentarios sobre anexionarse Canadá o Groenlandia. En este contexto, los líderes enfatizan la importancia del multilateralismo y la defensa europea.
Mark Carney declaró: «No creemos estar condenados a someternos a un mundo más transaccional, insular y brutal.» Este comentario resuena con las preocupaciones expresadas por otros líderes europeos sobre la dependencia de Estados Unidos para la seguridad.
El presidente francés, Emmanuel Macron, también destacó: «Hoy pagamos el precio de nuestra dependencia excesiva de la protección ofrecida por Estados Unidos en materia de defensa y seguridad.» Estas palabras reflejan un sentimiento creciente entre los aliados sobre la necesidad de asumir más responsabilidades defensivas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que es esencial reforzar las capacidades militares de la UE. Esto resalta un cambio significativo en las dinámicas de defensa europea ante incertidumbres globales.
Los analistas esperan que esta participación de Canadá marque un nuevo capítulo en las relaciones transatlánticas. La cumbre también podría influir en futuras decisiones sobre colaboración internacional y defensa conjunta.










