Más de 15,000 personas participaron en una manifestación en Málaga el 1 de mayo, Día del Trabajo. La movilización se centró en la crisis de vivienda y el acceso a la vivienda para los jóvenes.
Los sindicatos CC OO y UGT convocaron esta movilización. Los líderes sindicales expresaron su preocupación por el impacto que los altos precios de alquiler tienen sobre la población joven.
Pepe Álvarez, secretario general de UGT, criticó la falta de prórroga en los contratos de alquiler. Dijo: «No deseo ningún mal a nadie, pero ojalá algunos de estos diputados que han votado en contra del decreto de vivienda, se vean algún día desahuciados».
Unai Sordo, secretario general de CC OO, describió la situación como «un polvorín social». La crisis de vivienda está afectando gravemente a los jóvenes, quienes destinan hasta un 40% de su salario al alquiler.
Antonio González, secretario general de UGT Málaga, alertó sobre el éxodo de la población local debido a esta crisis. Afirmó: «Sin vivienda no hay proyecto de vida ni cohesión social».
Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, defendió el derecho a la vivienda durante la manifestación. Dijo: «Los derechos se ganan en las calles también».
La manifestación se llevó a cabo en un clima preelectoral, coincidiendo con la campaña electoral para los comicios andaluces. Se espera que las autoridades respondan a estas preocupaciones pronto.










