El Club Atlético Osasuna ha manifestado su profundo desacuerdo con la nueva fecha establecida para el encuentro contra el Celta de Vigo. El partido, que inicialmente estaba programado para el domingo 16 de agosto, fue aplazado debido al mal estado del terreno de juego en Balaídos, afectado por la presencia de un hongo. Esta circunstancia, según el club navarro, es entendida y comprendida.
Sin embargo, la polémica surge por la decisión unilateral de LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de fijar el encuentro para el jueves 27 de agosto. Esta fecha contradice un acuerdo previo entre ambos clubes, que habían pactado jugar el 24 o 25 de septiembre, coincidiendo con el parón de selecciones, para evitar la sobrecarga del calendario y permitir la recuperación de los jugadores.
Malestar por la decisión unilateral
Osasuna ha expresado su malestar ante LaLiga y la RFEF, señalando que la decisión tomada perjudica sus intereses y obvia un acuerdo que existía entre los clubes. El conjunto rojillo considera que, al ser la parte más afectada por el aplazamiento inicial, debería haberse respetado el consenso alcanzado con el Celta.
El club pamplonés destaca que tanto LaLiga como la RFEF estaban al tanto de este acuerdo. A pesar de ello, no han sido sensibles a la petición de los clubes y han impuesto una fecha que obliga a Osasuna a disputar dos partidos en pocos días: uno el lunes 24 de agosto y otro el jueves 27 de agosto, incluyendo un desplazamiento.

Además, Osasuna lamenta que no se haya considerado la posibilidad de adelantar el partido contra el Levante, programado para el 24 de agosto, lo que habría permitido más días de descanso. Esta situación, según el comunicado del club, convierte al equipo ya perjudicado por la suspensión inicial en el más afectado por la nueva programación.
Falta de respeto y previsión
El club navarro ha calificado la situación como una «falta de respeto inadmisible». Argumenta que la decisión de aplazar un partido con tan poca antelación, a tres días de su celebración, sigue la línea de movimientos de última hora en el calendario que, según el club, demuestran falta de previsión y seriedad.
La omisión del acuerdo entre clubes, a pesar de que Osasuna fue comprensivo con las circunstancias del Celta y pactó una nueva fecha, se suma a la percepción de falta de respeto. El club también ha señalado la nula sensibilidad para modificar el encuentro contra el Levante o la programación en lunes de sus dos primeros partidos como local esta temporada.

Osasuna ha sido contundente al afirmar que no hay reglamento ni explicación que pueda justificar una decisión que perjudica al club que ya había sido afectado por el aplazamiento inicial, especialmente cuando existía una fecha acordada por ambas partes. La entidad ha criticado que esta decisión se presente como un acto «en coordinación con los clubes», cuando, a su juicio, no lo es.
El club ha informado que procederá a la devolución del importe de las entradas a los aficionados que ya las habían adquirido para el partido contra el Celta. El encuentro entre el Celta y Osasuna, correspondiente a la primera jornada de LaLiga EA Sports, se disputará finalmente el jueves 27 de agosto a las 20:30 horas en Balaídos.
Source: osasuna.es










