El Paris Saint-Germain, dirigido por Luis Enrique, ha conseguido revalidar su título de la Supercopa de Europa al vencer al Aston Villa de Unai Emery con un marcador de 2-1. Este triunfo marca la segunda Supercopa de Europa consecutiva para el equipo parisino, igualando así al Real Madrid como los únicos equipos en lograr esta hazaña.
El encuentro, disputado en Salzburgo, enfrentó a los dos mejores equipos de la pasada temporada en Europa. El PSG, que también es doble campeón de la Champions League, demostró su dominio en el continente, mientras que el Aston Villa ofreció una fuerte resistencia.
Dominio inicial y respuesta del Villa
El partido comenzó con un cierto respeto entre ambos finalistas, típico de un primer encuentro tras el regreso de las vacaciones. La primera oportunidad clara no llegó hasta cerca del minuto 20, cuando Bizot tuvo que intervenir para desviar un disparo de Vitinha. Poco después, Kvaratskhelia, quien se perfila como un fuerte candidato al Balón de Oro, abrió el marcador con una jugada individual destacada. El georgiano, con un recorte hacia dentro y un potente disparo a la escuadra, sorprendió al portero neerlandés para poner el 1-0.
A pesar del golpe inicial, el Aston Villa no se amilanó. El equipo inglés, mostrando el espíritu de lucha inculcado por Unai Emery, comenzó a generar peligro. Joao Gomes tomó el control en el mediocampo y McGinn empezó a enviar centros precisos desde la banda derecha, buscando al joven delantero Brian Madjo.
El surgimiento de Brian Madjo
El joven talento de 17 años, Brian Madjo, se convirtió en una figura clave para el Aston Villa. El adolescente tuvo varias oportunidades claras, incluyendo dos cabezazos que inquietaron a la defensa parisina y dos disparos con los pies que estuvieron cerca de convertirse en gol. Finalmente, en el minuto 45, Madjo logró el empate. Tras otro centro de McGinn al área, el delantero superó a Pacho y remató de primera con su pierna izquierda al segundo palo, batiendo la portería defendida por Safonov y enviando el partido al descanso con un empate a uno.
La actuación de Madjo fue tan destacada que, en los minutos finales de la primera mitad, su brillo eclipsó temporalmente el de Kvaratskhelia, quien había sido el jugador más influyente hasta ese momento. El joven delantero del Villa demostró su potencia física al aguantar el cuerpeo con Pacho antes de su remate decisivo.
El gol decisivo y la resistencia del Villa
Tras el descanso, el encuentro mantuvo un ritmo intenso, con ambos equipos intercambiando ataques. Madjo continuó siendo la principal amenaza ofensiva para el Aston Villa, obligando a Safonov a realizar varias intervenciones para evitar la remontada. Luis Enrique realizó un cambio clave al introducir a Dembélé en el descanso, una decisión que resultó ser acertada.
El delantero francés filtró un pase a la espalda de la defensa del Villa, dejando a Doué en una posición inmejorable. Doué no falló en su remate, aunque el gol estuvo a punto de ser anulado por fuera de juego. Sin embargo, el VAR validó el tanto, y hasta Luis Enrique se mostró sorprendido en la banda por la decisión. Este gol puso al PSG nuevamente en ventaja con el 2-1.
El Aston Villa intentó reaccionar una vez más, pero el esfuerzo realizado hasta ese momento comenzó a pasar factura. A pesar de tener opciones para volver a empatar el partido, el segundo milagro para el equipo de Unai Emery no llegó. El PSG, por su parte, se replegó y buscó aprovechar la velocidad de Dembélé y un incansable Kvaratskhelia para mantener su ventaja.
Con esta victoria, el PSG no solo revalida la Supercopa de Europa, sino que también iguala el récord del Real Madrid de ganar dos Supercopas de Europa consecutivas, consolidando un inicio de dinastía en el fútbol europeo.
Source: marca.com










