Kylian Mbappé ha emitido una carta abierta dirigida a la afición francesa, una semana después de la conclusión del Mundial de 2026. En su mensaje, el capitán de la selección gala agradeció el apoyo incondicional de los hinchas y ofreció una reflexión sobre la experiencia del torneo, haciendo también una mención especial al exseleccionador Didier Deschamps.
En la carta, Mbappé expresó su gratitud por la fe que los aficionados mantuvieron en el equipo, incluso en momentos difíciles. Destacó que la historia del Mundial fue escrita por millones de manos, no solo por los once jugadores en el campo, todos impulsados por la misma pasión. Recordó cómo los seguidores se quedaron despiertos hasta tarde, se reunieron en casas o bares con familiares y amigos, y cómo otros estuvieron presentes en los estadios, uniendo a todas las generaciones en torno al placer de compartir, lo que él describe como la fuerza del deporte.
El delantero, que ahora se encuentra de vacaciones antes de la pretemporada con el Real Madrid, reconoció con orgullo el título de máximo goleador del torneo. Sin embargo, lamentó profundamente no haber podido acompañar este logro individual con la Copa del Mundo para el equipo. Afirmó que el dolor por no haber conseguido el trofeo colectivo persistirá durante un tiempo, admitiendo que quizás debían a los aficionados un final más bonito, pero que no siempre se elige el desenlace de la historia, sino lo que se pone en ella.
Mbappé enfatizó que el equipo lo dio todo, lo cual les llena de orgullo. Agradeció a sus compañeros, señalando que sin su esfuerzo, sus carreras, sus pases y el espíritu de equipo que los impulsó desde el primer hasta el último partido, él nunca habría marcado tantos goles. Subrayó que el título de máximo goleador pertenece tanto al equipo como a él.
En su mensaje, el jugador también tuvo palabras de agradecimiento para Didier Deschamps, con quien siempre ha mantenido una relación cercana. Aseguró que ya le ha comunicado lo que tenía que decirle y que él lo sabe. Además, extendió su agradecimiento a todo el equipo que rodea a la delegación francesa, incluyendo fisioterapeutas, cocineros, entrenadores y conductores, a quienes describió como aquellos que nadie ve pero sin los cuales nada sería posible. También agradeció a quienes los acogieron en Estados Unidos durante toda la competición.
El capitán de Les Bleus, de 27 años, reflexionó sobre la naturaleza del fútbol, describiéndolo como un juego que se toman muy en serio y en el que se trabaja toda la vida para intentar dominar. A pesar de la seriedad, insistió en que sigue siendo un juego con reglas simples que no han cambiado desde sus inicios: balón, gol y el deseo de marcar, lo que une a todos con la misma pasión.
La carta de Mbappé concluye con una mirada hacia el futuro. Aunque el Mundial ha terminado, la historia de la selección francesa continúa. El delantero prometió que habrá otros partidos y otras noches, tanto de verano como de invierno, en las que se volverán a reunir frente al mismo juego, con la misma ilusión intacta. Dejó claro que aún no han terminado de jugar juntos.
Francia fue eliminada en semifinales del Mundial por España, que posteriormente se proclamaría campeona al vencer a Argentina en la final. En el partido por el tercer puesto, la selección francesa perdió ante Inglaterra con un marcador de 4-6.

El dolor por la copa no obtenida
El mensaje de Mbappé no ocultó el sentimiento de decepción por no haber levantado el trofeo colectivo. Aunque el reconocimiento como máximo goleador es un logro personal significativo, el delantero dejó claro que su mayor deseo era la victoria del equipo. Esta dualidad entre el éxito individual y la ausencia del triunfo colectivo es un tema central en su comunicación con los aficionados.
El futbolista explicó que el dolor por no haber traído la copa «seguirá doliendo durante un tiempo», una confesión honesta que busca conectar con la frustración compartida por los seguidores. Su carta es un intento de cerrar un capítulo del Mundial, reconociendo las emociones de la derrota mientras se mantiene la esperanza y el compromiso con el futuro de la selección.
Agradecimientos y el futuro de la selección
La gratitud de Mbappé se extendió más allá de los aficionados y sus compañeros. La mención a Didier Deschamps y a todo el personal técnico y de apoyo subraya la importancia del trabajo en equipo no solo en el campo, sino en la totalidad de la delegación. Este reconocimiento a las figuras menos visibles resalta la complejidad y el esfuerzo colectivo detrás de una participación mundialista.

Mirando hacia adelante, Mbappé reafirmó su compromiso con la selección francesa. Su frase «No hemos terminado de jugar juntos» es una promesa de continuidad y un llamado a la unidad para futuros desafíos. La historia del fútbol, según el delantero, es un ciclo constante de partidos y encuentros, y la pasión por el juego permanece intacta, independientemente de los resultados de un torneo específico.
Source: marca.com










